El deporte de base es un reflejo de la sociedad en la que vivimos y las entidades deportivas que lo conforman atraen una gran masa social, poseyendo un impactante poder de influencia en la sociedad, siendo uno de los principales canales de transmisión, el fomento de hábitos saludables y del desarrollo de valores deportivos, adquiriendo así un papel educativo y transformador de la sociedad que deben asumir con responsabilidad.
Socialmente se acepta, casi sin discusión, que el deporte es un medio extraordinario para contribuir a la educación de los jóvenes. Si bien esta afirmación tiene fundamento, los profesionales de la Educación Física deben ir más allá, profundizando y reflexionando sobre cómo actuar adecuadamente y sobre los valores educativos que puede aportar una práctica deportiva bien orientada.
En este sentido, estamos convencidos de que el triatlón es uno de los mejores —si no el mejor— deportes para educar. A través de sus disciplinas —natación, ciclismo y carrera— se promueve el desarrollo integral de la persona, fomentando valores como la disciplina, la perseverancia, el autocontrol, el trabajo en equipo, la resiliencia y el autoconocimiento. Al mismo tiempo, se mejora la condición física y se aprende a gestionar el esfuerzo, el error y el fracaso de manera lúdica y formativa, especialmente en niños, niñas y jóvenes.
¡Bienvenidos a la temporada 2026!

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